3. Yo, Marcela. Discurso parecido al de Marcela pero en boca de otro de los personajes de la novela.
Yo, don Quijote.
Yo nací libre, y para poder vivir libre tengo que fugar de mi pueblo y empezar las aventuras: Sancho Panza el compañero que siempre deseaba; los oponentes de estas tierras, mi orgullo; con Sancho y con los oponentes que se me muestran me vuelvo a sentir vivo como nunca jamás. Ardura, soy apartado y la espada sostenida en mis manos. A los que no puedo enamorar de mí a simple vista, les voy a convencer con mis palabras citándoles poemas de amor; y si esto todavía no funciona les voy a pedir a rodillas que me adoren así por solas. No soy hermoso y nunca lo seré pero tengo la honestidad escrita en mi frente.
Me llamo Don Quijote de la Mancha, soy caballero andante y con mis hechos voy a salvar a toda la gente que se siente tratada por injusticia. ¿Qué van a pensar de mí todas esas hermosas doncellas cuando sepan mis nobles hechos? ¡Me adorarán, lo sé! Porque no hago otra cosa que salvar a la población, rescatando doncellas y combatiendo gigantes que se me muestran por el camino que sigo. Pero, con todo lo que hago, la gente me sigue tratando por loco, porque me gustan los libros de caballerías y sigo sus principios…